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Como educar a un cachorro teniendo en cuenta sus caracteristicas y necesidades
Es fundamental tener información sobre el estilo de vida que requiere un perro y cuáles son las
características de cada raza, para poder cubrir sus necesidades vitales y comprender el comportamiento normal del cachorro en las distintas
etapas de su desarrollo.
Para que crezca con confianza es conveniente estimularlo con caricias físicas y verbales,
protegiéndolo ante cualquier situación que le genere miedo.
Es conveniente comenzar a educar al nuevo integrante de la familia a partir del día mismo de su llegada.
Educarlo desde el primer instante, por más que parezca duro y nos dé pena, es lo mejor para el cachorro.
Es muy lindo llevar al cachorro a nuestra cama el primer día, pero después será muy difícil lograr que duerma solo.
Es triste sentirlo llorar, pero será más lamentable escucharlo aullar cuando sea grande y no quiera estar solo.
En este periodo hay que tener en cuenta la tensión emocional (stress) que le genera a un cachorro el cambio
de hábitat. Viene de vivir con su mamá y hermanos, en un lugar cuyos sonidos y especialmente olores le son familiares y conoce
"desde siempre", a otro lugar, sin referencias olfativas ni sonoras, donde no encuentra el calor de la mamá y los hermanos, que deben ser
reemplazados por la seguridad que nosotros le hagamos sentir.
Deberemos ayudarlo a superar los miedos (a la oscuridad, al silencio nocturno, a dormir solo), a hacer sus
necesidades en el lugar elegido para este fin, a respetar el lugar que deberá ocupar en la jerarquía familiar, a quedarse solo por
pequeños periodos, a jugar en los lugares apropiados y a aceptar las primeras reglas de convivencia familiar.
Desde el principio debemos enseñarle las costumbres que regirán en la relación con su nueva familia, tal como, aunque más
lentamente, lo hacemos cuando llega a la familia un "cachorro" humano.
Es necesario ser claros en la comunicación con nuestro perro. Ellos captan perfectamente la no verbalidad de sus
dueños. Los gestos, la mirada, la postura corporal, los tonos de voz, tienen más peso que las palabras. Por ejemplo, si le ordenamos
al cachorro que no muerda las manos con una sonrisa o tono de voz suave, es casi seguro que no obedecerá la orden, debido a que para él
la sonrisa está asociada a momentos de juego o aprobacin, y el tono de voz suave lo refuerza. Así, la orden verbal pierde fuerza
Es conveniente que el grupo familiar tenga una idea formada sobre las normas que desea enseñarle al
cachorro, para no confundirlo.
Para eso, lo ideal es haberlo conversado antes de llevar el animal a su nuevo hogar y cumplir los roles que cada uno haya asumido; si alimentarlo,
pasearlo, bañarlo, jugar con él, impartirle normas de conducta,… serán tareas repartidas o compartidas, o cada uno se
ocupará de determinado rol.
Mi tarea consiste en asesorar sobre las conductas de los cachorros que viven en un ambiente humano.
El comportamiento de los perros dentro de una familia es producto del bagaje genético que traen consigo, sumado al guión familiar que
trasmiten sus dueños desde su llegada al nuevo hogar.
Esta fusión, que en muchos casos confunde al cachorro, sobre todo si vive en una familia numerosa, es lo que tenemos que tener en cuenta a la
hora de educarlo y adiestrarlo.