El Weimaraner es originalmente un poderoso perro de caza con un fuerte instinto de protección, dotado de una rápida inteligencia y abundante energía.
Esta raza llena de encanto, cariñosa, sensible, de mirada dulce y pelaje aterciopelado es también, un perro exigente, posesivo, dependiente de la presencia de uno o más integrantes de la familia Es muy demostrativo al manifestar su disconformidad en situaciones que le desagradan, por ejemplo, mordiendo las manos, saltando sobre el cuerpo, arruinando objetos personales o de la casa, destruyendo muebles o plantas, abriendo canillas para dejar correr el agua, abriendo puertas etc. Es bueno y divertido que se exprese y muestre lo que necesita, pero no a través de conductas indeseables.
Es preciso informarse sobre las características y orígenes de la raza, esta información, permitirá saber si se adaptará a nuestro estilo de vida, si podremos cubrir sus necesidades y como es su educación. De la enseñanza que le brindemos y del respeto por sus necesidades vitales dependerá su equilibrio psicológico y su felicidad.
Enseñarle a una temprana que edad que la posición que ocupa en la jerarquía familiar es la última. A quedarse solo las veces que sea necesario en diferentes momentos del día. A dormir y descansar en los lugares que le asignemos. En el caso de los machos en que su personalidad es dominante no permitirle que duerman en la cama matrimonial por que puede ser peligroso para uno de los cónyugues. Cuando convive con más de una persona, es aconsejable que todos tengan una misma idea sobre la educación que van a ofrecerle y se la transmitan con claridad para no confundirlo y asegurarse una convivencia en armonía.
Es preciso ser claros en la comunicación con él. Capta perfectamente la no verbalidad de sus dueños. Los gestos, las miradas, la postura corporal, los tonos de voz, tienen más peso que las palabras. Por ejemplo, si le ordenamos al perro que deje un objeto que tiene en la boca, o que no suba a la mesada de la cocina con una sonrisa o tono de voz suave, es casi seguro que no obedecerá la orden, debido a que la sonrisa está asociada por el perro a momentos de juego o aprobación y el tono de voz suave lo refuerza. Así la orden verbal pierde fuerza
Al Weimaraner, no le gusta quedarse solo durante todo el día y todos los días, pueden mostrar su desaprobación siendo ruidosos, destructivos, o ambas cosas. He needs free running exercise as well as disciplined walking and also to have his mind occupied. Necesita correr al aire libre, hacer ejercicio, caminar, correr y tener la mente ocupada para no aburrirse.
No es una raza para todos y difícil de hacer una mascota de él, pero quienes acepten el desafió de compartir la vida con un Weimaraner, descubrirán un perro de una gran sensibilidad y de una inteligencia notable. Es muy fácil darse cuenta de lo que necesita, de lo que le gusta o le disgusta. Él, puede ser un excelente compañero y un buen perro de familia.
Así como el Weimaraner no es para todas las personas, tampoco puede ser entrenado por adiestradores que desconozcan sus particularidades. Es necesario conocer la naturaleza de la raza, captar la personalidad de cada individuo para lograr lo mejor de él a través del curso de adiestramiento.
Por último, lo más importante, es incorporar a los propietarios al curso de adiestramiento de su perro. La participación en las prácticas de los ejercicios de obediencia aprendidos por el perro, les permitirá tener autoridad sobre él y ser creíbles a la hora de pedirle que obedezca una orden. De lo contrario, si estas prácticas no se producen, el perro se portará bien y hará todos los ejercicios aprendidos únicamente con el adiestrador.
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