El adiestramiento para cachorros consiste en enseñarles ejercicios de obediencia acordes a su edad, para que puedan aprenderlos y que sean de utilidad para que sus propietarios puedan resolver fácilmente situaciones dificultosas que se originan en la convivencia..
Hay personas que nunca han tenido un perro o tienen su primer hijo y un cachorro al mismo tiempo. Esta nueva experiencia en algunos casos genera temores y fantasías de conductas agresivas por parte del cachorro. Aprender a controlarlo mediante distintas órdenes brinda tranquilidad a sus dueños y les permite vincularse con mayor confianza y soltura..
Hay paseos que no podemos realizar con nuestro cachorro debido a que salta sobre la gente, tira con mucha fuerza de la correa, o cruza de un lado a otro por delante nuestro mientras caminamos. A través del adiestramiento aprende a acompañarnos sin dificultad en los paseos.
Para la mayoría de los cachorros, los niños son una atracción irresistible; los ven y desean jugar con ellos. Para el cachorro es bueno aprender a relacionarse con niños en esta etapa de su vida. Con el adiestramiento, aprende a vincularse y jugar sin saltarles encima, permitiendo que los niños se les acerquen sin temores.
Al cachorro le gusta, además de comer su comida, servirse los alimentos que encuentra en la mesada de la cocina o los que están servidos en la mesa. Con el adiestramiento el perro aprende a comer su alimento en el lugar elegido para este fin, y participa de nuestro desayuno, merienda, almuerzo o cena sin molestar.
En la mayoría de los casos en que un cachorro muerde las manos y los brazos de sus propietarios lastimándolos, no es porque quiera agredirlos sino que es su forma de comunicarse y de jugar, tal como lo haría con otro cachorro. Con el trabajo de adiestramiento aprende a comunicarse y jugar con las personas sin rasguñar y sin morder.
Para los chicos en edad escolar es un momento apropiado para enseñarles pequeñas responsabilidades relacionadas con su perro como por ejemplo, alimentarlo, cepillarlo, supervisar que siempre tenga agua fresca.
En este período el cachorro es curioso, muerde y prueba todo lo que encuentra a su paso; este etapa coincide con la caída de los dientes, que acentúa aún más la necesidad de morder. Es conveniente proveerlo de juguetes que pueda morder sin inconvenientes y no dejarlo solo en lugares donde pueda arruinar cosas importantes. Con el adiestramiento aprende a no morder ni destruir objetos, siempre que alguien esté presente para darle la orden de no hacerlo.
Aprender a quedarse en el lugar que le indicamos, venir cuando lo llamamos y caminar a nuestro lado sin correa, son ejercicios muy útiles en este período, que lo preparan para que en el futuro sea un perro confiable cuando está suelto. Se logra que aprenda a ser obediente a las órdenes verbales cuando está suelto.
Es común que un cachorro se lleve a la boca cualquier cosa que encuentre en el suelo, ya sea en la calle o en el parque adonde va a jugar, sobre todo si es basura o comida en mal estado, lo que muchas veces es perjudicial para su propia salud. Con el trabajo de adiestramiento que desarrollamos aprende a no comer nada de la calle, y a dejarlo si es que ya lo ha tomado.
Es muy importante que los dueños se contacten con los ejercicios aprendidos por el cachorro. Esto le permitirá conocerlo mejor y tener dominio sobre él. En caso contrario, se corre el riesgo de que el resultado no sea el esperado y el perro obedezca sólo las órdenes impartidas por el adiestrador, desvirtuándose el resultado del adiestramiento.
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